Salud Mental

Una mañana en la huerta

Pilar Gil No Comments

Durante el último mes y medio, aprovechando la condiciones óptimas que nos ofrece esta primavera, después de las intensas lluvias, hemos invitado a diferentes grupos a conocer nuestra huerta y nuestro proyecto.

Nos han visitado las personas ususarias del centro del Múrtiga (Galaroza) de la Asociación Paz y Bien; también lo han hecho, durante tres días consecutivos, las niñas y niños del Colegio Público de Arroyomolinos de León. Y, finalmente, hemos contado con la compañía de las personas del Club Social de FEAFES Huelva Salud Mental.
Con ellas se han sembrado patatas, cebollas y tomates, se han amarrado lechugas y se han realizado distintas actividades y talleres relacionados con la agroecología: siembra de criaderos, intercambio de semillas o el taller de microhuerto, en el que las personas participantes se llevan una planta de lechuga o una tomatera sembrada en una botella que, con un sistema de autorriego, permite que la planta pueda crecer y desarrollarse en sus propias casas.

Cada vez estamos más convencidos de los beneficios que aporta la actividad al aire libre, lo observamos cada día en las personas que de una forma u otra, formamos parte del proyecto y estamos en contacto directo con la tierra y las plantas. Y también lo apreciamos en la gente que nos visita, en cómo se involucran con las actividades y cómo éstas propician la deshinibición y fomentan la comunicación, produciéndose una evolución personal visible en una sola mañana. ¡Es sorprendente!

Para los más pequeños, su visita a Tomates Felices supone una oportunidad de aprendizaje fuera de la escuela. Durante la mañana se les ofrece un acercamiento a esos saberes tradicionales que tanto tienen que ver con su entorno y que poco a poco se van haciendo invisibles. Al mismo tiempo, reflexionamos sobre la alimentación saludable.

Para nosotros, estas visitas suponen una pequeña prueba a nivel organizativo y nos ofrecen la posibilidad de engrasar el engranaje grupal durante unas horas, y de vivir la parte identitaria del proyecto, que también emociona. La convivencia siempre es un aprendizaje y compartir nuestro trabajo nos deja una sensación de plenitud y de bienestar que vivimos como un regalo.

Gracias a todas las personas que nos visitáis, gracias a las que día a día nos apoyan, a las que estáis desde el principio, a las que os vais sumando. Gracias al campo por darnos sus frutos. Gracias. Seguimos sembrando y recogiendo.

Nutrición y Salud Mental

Pilar Gil No Comments

A veces, el abordaje de la Enfermedad Mental se hace sólo desde una parte del plano biológico, paliando los síntomas y los posibles desequilibrios en la composición cerebral con medicamentos que restituyan ese equilibrio. Puesto que el origen de los trastornos psiquiátricos es extraordinariamente complejo y multifactorial, creemos en un planteamiento más holístico del tema, en un tratamiento integral de los problemas de salud mental. Y en esta línea pensamos que la nutrición puede ser una pieza más del abordaje.

En general, gran parte de la investigación actual muestra que la nutrición sí tiene importancia en la salud mental, que la calidad de la dieta y ciertos nutrientes representan importantes factores de riesgo para ciertos trastornos mentales comunes, como la depresión grave y la esquizofrenia. Una dieta saludable, por tanto, puede ser tan importante para la salud mental, como lo es para la salud física.

La influencia se da en dos direcciones: por un lado, la falta de determinados nutrientes en la alimentación, o una alimentación deficitaria, puede estar asociada al desarrollo de ciertas enfermedades mentales. Por otro lado, podemos mejorar o prevenir los síntomas de la enfermedad mental aportándole al cuerpo una cantidad óptima de los nutrientes que el cerebro necesita para funcionar mejor.

El funcionamiento del cerebro es muy complejo y preciso. El sistema nervioso central y el cerebro están compuestos por billones de células nerviosas: las neuronas. Una buena comunicación entre neuronas es lo que permite al cerebro trabajar en buenas condiciones y dicha comunicación se da gracias a los neurotransmisores. Algunos de los neurotransmisores más importantes son la acetilcolina, la serotonina, la dopamina y la noradrenalina.

Los neurotransmisores, a su vez, están formados por nutrientes, en especial aminoácidos, que determinan la actividad y el crecimiento. Algunos aminoácidos los produce el propio organismo, pero los “aminoácidos esenciales” sólo se obtienen a través de la alimentación.

Junto a los aminoácidos, el cerebro humano necesita una adecuada ingesta de otros nutrientes esenciales, como los ácidos grasos Omega-3 (mejoran el funcionamiento de la serotonina, un neurotransmisor), las vitaminas (ácido fólico, B12 y D) y los minerales (zinc, magnesio y hierro).

En la actualidad, parece haber una asociación clara entre ciertos nutrientes en los alimentos y el bienestar emocional. Estos nutrientes incluyen los ácidos grasos esenciales Omega 3 , el ácido fólico, la vitamina D, el magnesio, las vitaminas B y el triptófano.

En general, una mayor adherencia a dietas de alta calidad como la mediterránea, se asocia con un riesgo menor de depresión. La ingesta habitual de frutas, verduras, legumbres, semillas, cereales enteros, frutos secos, pescados azules y grasas de calidad, protegen no sólo de enfermedades cardiovasculares, cáncer u otras patologías, sino que además nos ayudan a mantener en buen estado nuestras neuronas.

Por el contrario, la exposición a dietas de baja calidad, basadas en alimentos altamente procesados, la comida rápida, las dietas restrictivas, los productos de bollería industrial, conllevan un mayor riesgo de trastornos psiquiátricos y bajos estados de ánimo. En concreto la depresión está asociada a niveles bajos de serotonina y se culpa de ello a algunos ingredientes habituales de las comidas rápidas o la bollería industrial, como las grasas saturadas y las trans. Así mismo, deficiencias severas de vitamina B12 son causa de pérdida de memoria, disfunción mental y depresión.

A continuación, ofrecemos un listado de los alimentos que contribuyen al buen funcionamiento de nuestro cerebro:

– Los ácidos grasos Omega 3 están presentes en aceites de pescado, germen de trigo, nueces y semillas.

– Vitaminas del grupo B: levadura de cerveza, lecitina de soja, germen de trigo, vegetales de hoja verde, semillas, frutos secos, ajo, plátano, legumbres, yema de huevo, hígado, pescados y frutos del mar.

Antioxidantes: vitamina C, su carencia se traduce en sensación de fatiga y es fundamental para la absorción del hierro. Está presente en cítricos, pimientos, kiwis, papaya y tomates. Vitamina E, presente en aceites vegetales, semillas, frutos secos o aguacate.

– Aminoácidos, como el triptófano, que reduce la ansiedad, la tensión y actúa como antidepresivo. Se encuentra de forma natural en los alimentos ricos en proteínas: requesón, leche, carne, pescado, huevos, legumbres, plátanos, nueces y dátiles. O la fenilalanina, que ejerce una acción antidepresiva, mejora la memoria y la actividad mental. Presente en la soja y sus derivados, requesón, leche en polvo, almendras, cacahuetes y semillas.

– Hidratos de carbono: se descomponen en azúcar que el cerebro utiliza para funcionar. No obstante, comer azúcares refinados y en exceso causa unos picos y bajadas en los niveles de azúcar en sangre que no son nada recomendables. Debemos elegir los carbohidratos de cereales o granos enteros, así como los de frutas y verduras.

– Magnesio. Es un mineral esencial para moderar la excitabilidad nerviosa y muscular. Fuentes: chocolate, avena, cereales integrales, marisco, nueces e higos secos.

– Zinc. Tiene una alta concentración en el cerebro. Se piensa que modula la transmisión sináptica y actúa como neurotransmisor. Fuentes: carnes, legumbres y leche.

– Hierro. Su déficit origina anemia y falta de ánimo. Lo encontramos en: legumbres, carne, mejillones, semillas o frutos secos.

– Calcio. Una carencia provoca fatiga y excitabilidad. Lo incorporamos a nuestra dieta a través de: lácteos, bebidas vegetales fortificadas, almendras, semillas o higos.

– Selenio. Se piensa que juega un rol importante en el metabolismo cerebral y es un buen modulador del ánimo. Cereales integrales, frutos secos, verduras, pescados y lácteos son fuente de este mineral.

– Uridina. Se trata de un reconstituyente neuronal presente en los tomates, la remolacha o el brócoli.

A esta lista hay que sumar la importancia de las endorfinas. Junto con la serotonina, son sustancias que generan sensación de felicidad y bienestar, actúan como analgésicos e inducen al sueño reparador de forma natural. Se liberan haciendo deporte y actividades placenteras, en general.

En definitiva, parece que invertir un poco de energía en mejorar nuestros hábitos alimentarios es necesario si queremos mantener un rendimiento intelectual óptimo, frenar el deterioro cognitivo y funcional y/o controlar los trastornos del ánimo, así como la aparición y evolución de las enfermedades mentales. ¿A qué esperamos?

https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2017/dec/18/can-food-change-your-mood-mental-wellbeing

https://www.dietistasnutricionistas.es/papel-la-dieta-nuestra-salud-mental-estado-animo/

https://psiquiatria.com/psiq_general_y_otras_areas/optimizar-la-salud-mental-y-cerebral-mediante-la-nutricion/

Documento: Alimentos favorecedores de la producción de serotonina. Antidepresivos naturales. Universidad de Alicante. Web.ua.es

https://es.familydoctor.org/nutricion-y-salud-mental/

Artículo de revisión. Nutrición y salud mental: revisión bibliográfica. Rodríguez, A Solano M. Revista de posgrado de psiquiatría UNAH, Vol1, No.3. Ene-Jun, 2008. Biblioteca Virtual de Salud, Honduras

Decrecimiento y Desarrollo Rural II

Pilar Gil No Comments

A veces creemos que los que vivimos en los pueblos no tenemos nada que ver en estos procesos, que nuestros modos de vida todavía están anclados en el pasado y que por lo tanto los problemas del hambre, del subdesarrollo o del medioambiente, no nos competen. Y no es cierto. El medio rural es una de las primeras víctimas del modelo de desarrollo practicado especialmente en estos últimos 60 años. El capitalismo, la globalización, la industrialización, han transformado la vida de los pueblos. Tenemos más dinero y menos esperanza, porque dependemos cada vez más en lo económico, en lo social, en lo cultural, de lo que nos dictan desde fuera. (Aguado Martínez, J. Sostenibilidad y decrecimiento para un mundo rural vivo).

En nuestro anterior post analizábamos el tema del decrecimiento y lo situábamos como alternativa al desarrollo planteado en términos económicos. Dado que nos encontramos en un enclave rural (Norte de la Sierra de Aracena), rodeados de poblaciones que rondan los mil habitantes, nos planteamos cómo habría que afrontar el desarrollo rural en adelante.

También en aras del desarrollo rural se ha hecho un uso habitual en los últimos años del adjetivo sostenible, entendido como un proceso de crecimiento económico que tiene como fin el progreso permanente de la comunidad rural, que busca mejorar la calidad de vida de estos núcleos y conservar el medio ambiente.

Ya hemos citado los puntos débiles de esta definición, políticamente correcta pero nada realista en la práctica. En nuestro caso, la vía alternativa al abandono de saberes y prácticas tradicionales ha resultado ser la de atraer un turismo de fin de semana y durante los periodos vacacionales. En esta linea se han consolidado prácticas que no siempre priman la conservación del paisaje (el bien más preciado de que disponemos y, por ende, el reclamo turístico más utilizado). Se da la oferta masiva de alojamientos rurales, se organizan eventos deportivos y salidas al campo que generan muchos deshechos en su transcurso, vertidos al campo de forma incontrolada. Nos referimos a carreras de bicis, senderos multitudinarios, recolección descontrolada de productos de temporada (espárragos, setas…) rutas en moto, etc. Todo esto, unido a una hiperexplotación ganadera (la otra salida laboral para quienes no optan por el filón turístico), no parece hecho desde una conciencia de respeto al medio ambiente sino más bien pensando en su explotación económica a corto plazo.

Poco a poco, hemos roto la alianza entre el ser humano y la naturaleza, del agricultor y el ganadero con el entorno natural. Se ha quebrado la vinculación tradicional de las comunidades campesinas con la tierra, el bosque, los pastos y los ríos.

Urge por tanto revisar el paradigma vigente también en cuanto al desarrollo rural y sentar las bases del nuevo rumbo que nos reclama el desarrollo humano. Desde la óptica decrecentista, un desarrollo rural auténticamente sostenible pasa por una vuelta a lo tradicional y a la vida sencilla:

– Recuperar saberes y prácticas realmente ecológicas de aprovechamiento de los recursos, desde el cultivo de huertas o el pastoreo hasta el conocimiento de las propiedades medicinales de las plantas. Volver a una agricultura viva y a una ganadería tradicional, en manos de pequeños productores que habiten en los pueblos, y que éstas sean el motor de la economía de las comunidades rurales, rescatando el acto ético de producir alimentos sanos y nutritivos para todos los seres humanos.

– Volver a contemplar actividades ahora en desuso, como el trueque. Si cada uno intercambiase lo que tiene y no necesita, por otras cosas que sí necesita pero no tiene, compraríamos menos cosas, al mismo tiempo que fomentamos las relaciones interpersonales.

– Recuperar la relación directa y sana con las personas, crear espacios para el trasvase generacional de conocimientos, para el asociacionismo y el compartir. Potenciar la vida comunitaria y la red de ayuda que ésta ofrece.

– Ser lo más autosuficientes posible y consumir productos de temporada y de cercanía, recurriendo a la pequeña tienda del pueblo en vez de a las grandes superficies comerciales, cuyos productos la mayoría de las veces han recorrido miles de kilómetros para llegar hasta nosotros.

– Gestionar de forma integral y comunitaria los recursos. Lo cual supone rescatar el valor material (no especulativo) y espiritual del la tierra, el agua, las semillas, etc. Por ejemplo, el agua, un bien público cada vez más escaso, está ahora en manos de grandes empresas que especulan y comercian con ella, agotando los recursos hídricos y empobreciendo la tierra.

– Necesitamos políticos sensibilizados con esta nueva conciencia; así atraeremos también a un turismo más concienciado con el respeto al entorno, a los ritmos y a los habitantes de nuestros pueblos.

Proponemos un modelo basado en la calidad más que en la cantidad. En el SER, más que en el TENER. En la constancia y la permanencia y no en la inmediatez.

En esta nueva lógica, se abren algunas perspectivas interesantes para los jóvenes que quieren vivir en el pueblo y disfrutar con otros valores, lejanos a los imperantes en la actual sociedad competitiva y de consumo.

Todo depende de si somos capaces de rescatar los auténticos valores de una cultura que mantuvo vivos los pueblos durante miles de años, de sostener la alianza del hombre y la mujer con la naturaleza frente a la agresividad actual, de ser capaces de asumir la austeridad, que no es pobreza, como modo de vida para plantar cara al consumismo ilimitado. De poner en valor la vida comunitaria como canalizadora de nuestros deseos y fortalezas, frente al aislamiento y el individualismo.

Existe ya una pequeña economía social y solidaria, que se desarrolla en su mayor parte en ámbitos rurales, que emerge a la sombra de los ideales decrecentistas y que busca la transformación del modelo de producción y consumo en su área de alcance. En Tomates Felices, hacemos nuestra pequeña contribución a este nuevo modelo, apostando por el cultivo tradicional de nuestras huertas, situadas en terrenos en desuso, y la elaboración, con los productos recolectados, de mermeladas y patés de manera totalmente artesanal. Así creamos oportunidades de trabajo para el colectivo de personas con problemas de salud mental, promoviendo espacios de relación directa con las personas del entorno y rompiendo las barreras que separan a las personas con alguna enfermedad mental del resto de sus congéneres. En el horizonte está romper los obstáculos para que esta economía social y solidaria llegue a una gran mayoría de la población y promover la cooperación entre proyectos afines y/o complementarios.

Nuestro propósito es seguir adelante, seguir con nuestra labor inclusiva y con nuestro disfrute de la vida sencilla en el pueblo y de los grandes placeres que nos ofrece. Continuar creciendo (¿o debemos decir decreciendo?), si el clima nos lo permite, claro.

http://www.decrecimiento.info/

https://decrecimientohuelva.wordpress.com/

https://www.diagonalperiodico.net/global/32306-la-economia-social-y-solidaria-ya-no-tiene-miedo-crecer.html

https://www.youtube.com/watch?v=xopPWI6Mom8

Decrecimiento y Desarrollo Rural I

Pilar Gil No Comments

 Decrecimiento vs Crecimiento ilimitado

Existe un movimiento a nivel global que, aún siendo minoritario, no deja de sumar voces que se alzan en pro de su difusión: el decrecimiento. La idea del decrecimiento nace a finales del siglo pasado de pensadores  y economistas críticos con la sociedad de consumo y con el modelo de crecimiento. Aunque toma fuerza como movimiento en Francia, en los años 90, de manos del economista y filósofo francés Serge Latouche, que continúa siendo la cara visible del movimiento en su país.

En la base del movimiento decrecentista está el cuestionamiento de uno de los pilares del celebrado estado de bienestar, el crecimiento económico, uno de los baluartes de la economía capitalista hacia el que se orienta el discurso político dominante. Este crecimiento no sólo NO se cuestiona desde las instancias políticas sino que se presupone infinito, ilimitado, y está formulado presuntamente en favor de nuestra felicidad, en favor de nuestro bienestar.

El gran indicador que mide el crecimiento de la riqueza de un país es el PIB, si éste aumenta, el nivel de vida de sus habitantes también, a la par que su bienestar.

Además de no tener en cuenta las desigualdades sociales, el PIB esconde una fórmula tan sencilla como engañosa: hay que trabajar más para producir más, para ganar más dinero y poder comprar todo aquéllo que producimos (para seguir trabajando y produciendo) y ser, supuestamente, más felices. Así hasta infinito, en un bucle continuado.

Resulta cuanto menos curioso, que el PIB sea un valor que incluso las grandes catástrofes o la contaminación hacen aumentar.

Detrás de esta visión mercantilista de la sociedad está la creencia de que el hombre debe dominar la naturaleza y utilizarla en su provecho. El decrecimiento cuestiona esta creencia y Latouche lo resume en el siguiente eslogan: “un crecimiento infinito no es posible en un mundo finito”.

Para todo lo que se deriva de nuestro modo de vida necesitamos tierra: para producir alimentos, para construir coches y generar combustibles, para vestir, para construir edificios,etc, incluso para llevar a cabo el reciclaje de los residuos se necesita un pedazo de tierra. Además, el gasto en transportes es ingente en una economía globalizada como la nuestra. Los países del Norte vivimos derrochando los recursos que la naturaleza conservó durante millones de años, haciendo disminuir cada vez más la biodiversidad e impidiendo el acceso igualitario de la población a estos bienes. La crisis ecológica se hace patente en el agotamiento de los recursos naturales (materias primas y combustibles fósiles), en la destrucción de los ecosistemas y en la contaminación de los acuíferos. Los efectos globales de la contaminación tienen su cara más visible y evidente en el cambio climático.

Esta huella ecológica está sobrepasando con creces la capacidad de regeneración de la biosfera, superada en la actualidad en un 30%.

El informe Brundtland en 1987 y más tarde la Cumbre de Río en 1992 lanzaron el término desarrollo sostenible como un camino que permitía seguir avanzando y a la vez respetar los límites ambientales.

Sostenibilidad significa que las/os ciudadanas/os que poblamos el planeta hemos de controlar los modos de producción y los niveles de consumo, intentando cubrir las necesidades básicas de la población actual sin hipotecar las de las generaciones futuras.

La realidad es que el uso del término sostenible se ha generalizado. Se aplica ahora a cualquier proyecto, aparece con frecuencia en boca de gestores, políticos, constructores, profesores, etc. Y constituye, cuanto menos, un término ambigüo , ya que presenta tantos significados como usuarios, y políticamente engañoso, puesto que tiene un uso retórico orientado a legitimar el actual estado de cosas. Algunos autores detectan que se trata de una conjunción imposible: el desarrollo nunca podrá ser sostenible, pues llega un momento en que el desarrollo ya no aporta más beneficios y se vuelve perjudicial. Vacío de contenido, el inicialmente celebrado desarrollo sostenible, empieza a quedar escaso para definir la respuesta al reto frente al que nos encontramos.

Por si esto fuera poco, los derroteros por los que discurre nuestra civilización nos sitúan en posición de concluir que ni trabajar mucho, ni comprar, ni consumir nos proporcionan felicidad, o al menos no una felicidad duradera. La percepción a nivel general es que estamos rodeados de insatisfacción y que síntomas como la ansiedad, el vacío existencial, la desmotivación o la depresión ganan terreno al disfrute y a la alegría de vivir.

Por eso, frente al discurso dominante del crecimiento económico se sitúan quienes proponen un cambio de imaginario, una revalorización de los aspectos no mercantiles y no cuantitativos de la existencia humana, un redescubrimiento de otro tipo de riquezas, como la riqueza de las relaciones por ejemplo, dotando de sentido a los lugares y a las personas cercanas. Al mismo tiempo, se propone una reestructuración de todo el aparato productivo, para reducir la huella ecológica de la que hablábamos. El profesor Carlos Taibo (impulsor del movimiento decrecentista en España), resume la propuesta en los siguientes puntos: (Carlos Taibo. El Decrecimiento como alternativa. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=xopPWI6Mom8 ):

– Relocalizar las actividades económicas. Recuperar la vida local, haciendo uso de la autogestión y la democracia directa.

– Primar la vida social frente a la lógica consumista.

– Reducir la actividad productiva de sectores económicos como la industria del automóvil, de la aviación, de la construcción, la industria militar y la de la publicidad.

– Propiciar, en cambio, el desarrollo de las actividades económicas relacionadas con la atención a las necesidades sociales insatisfechas y con el respeto al medio natural.

– Promover el ocio creativo frente al ocio mercantilizado.

– Reducir drásticamente las estructuras administrativas, productivas y de transportes.

– Finalmente, adoptar la sobriedad y la sencillez voluntarias como modo de vida.

Simplicidad en el vivir, en el consumo, en nuestras relaciones y en todas las esferas de nuestra vida diaria. El movimiento de la simplicidad voluntaria aboga por eliminar todo lo superfluo e innecesario en nuestras vidas para liberar tiempo y recursos para vivir una vida más consciente, libre y plena. Una idea que no es nueva, sino que tiene profundas raíces históricas: los filósofos de la Antigua Grecia, los taoístas, los primeros cristianos, ya propugnaban la vida simple como camino hacia la felicidad y la paz interior.

Existe una fuerte identificación también entre decrecimiento y feminismo. Poner en entredicho el modelo capitalista de crecimiento ilimitado implica cuestionar también el paradigma del patriarcado como sistema social y moral que lo sustenta. Frente a la lógica capitalista patriarcal, la economía feminista propone poner en el centro el mantenimiento de la vida; el consumo es desplazado y deja así de ser el motor de la sociedad.

Hay quienes identifican el movimiento decrecentista con un movimiento triste. En este sentido, Julio García Camarero ha introducido en nuestro país el concepto de decrecimiento feliz, que plantea que el objetivo fundamental del decrecimiento es conseguir la felicidad de las personas y el desarrollo humano.

Pese a no ser un término fácilmente aceptado y a las críticas que suscita, decrecer, como sostiene Latouche, no es algo negativo, sino algo necesario. No hay que entender el decrecimiento como una alternativa concreta al modelo actual, sino como una llamada de atención sobre los riesgos de la situación que vivimos; hay que verlo como un eslogan que agita conciencias, un grito por el cambio, un espacio donde desarrollar experiencias alternativas.

Parece que sólo hay un camino posible: vivir mejor con menos.

http://www.decrecimiento.info/

https://decrecimientohuelva.wordpress.com/

https://www.diagonalperiodico.net/global/32306-la-economia-social-y-solidaria-ya-no-tiene-miedo-crecer.html

https://www.youtube.com/watch?v=xopPWI6Mom8

Tomates Felices - Agroterapia mediante facilitación - "Colgaeros" de pimientos, para su secado

Agroterapia mediante facilitación en salud mental

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¿Qué recursos hay para salud mental en el medio rural?

A comienzos del año 2015 se comenzó a desarrollar un programa de escuelas de familias en la Sierra de Aracena, promovido desde la Delegación en Arroyomolinos de León de la Asociación de Salud Mental FEAFES Huelva. Durante ese trabajo, en contacto directo con la realidad de la salud mental en nuestro medio rural, pudimos detectar algunas carencias y necesidades que no estaban cubiertas. Ningún organismo público ni ninguna entidad privada estaba dando respuesta a las demandas de un colectivo, que de por sí ya se encuentra marginado en general, tanto en medios rurales como urbanos.

En zonas urbanas los recursos en salud mental, aun siendo muy mejorables, tienen una implantación que facilita la participación de al menos un porcentaje de personas con problemas de salud mental. Las zonas rurales no cuentan con estos recursos o éstos están solamente concentrados en ciertas localidades, lo cual es un problema en zonas de mucha dispersión demográfica y deficientes vías de transporte.

En este contexto, vimos necesario crear un programa o proyecto que diera respuesta a aquellas personas del colectivo de la salud mental que no tienen, en nuestro entorno, ninguna actividad diseñada especialmente para ellas. Por ello comenzamos a valorar varios frentes de actuación, desde realizar actividades ocupacionales hasta impulsar una empresa social que generara empleo al colectivo.

Aportando soluciones

Si conoces Tomates Felices, sabrás que tomamos el camino del emprendimiento. Esta decisión no fue la más sencilla, pero creemos firmemente que es la que tiene más sentido. En primer lugar, analizando las acciones llevadas a cabo por otras asociaciones del sector y entidades públicas que trabajan en la salud mental, nos dimos cuenta que los programas ocupacionales terminan formando agentes pasivos. Esto es, las personas con problemas de salud mental que acuden a recursos ocupacionales o tienen otras expectativas y dejan de acudir a estas actividades, o se amoldan a un trabajo totalmente dirigido por las personas que monitorean la actividad. Generalmente no hay objetivos o retos a largo plazo, lo cual termina repercutiendo en la implicación de las personas participantes. Otro problema que detectamos y que tiene también mucho peso, es que los programas ocupacionales siempre estarán supeditados a la financiación por parte de la administración pública, que es cada día más escasa y difícil de conseguir.

Con este análisis, explicado a grandes rasgos, nos encaminamos a crear un modelo de empresa social que generara oportunidades de inclusión laboral a personas con problemas de salud mental. Este era el molde sobre el que trabajar, pero faltaban los ingredientes que compusieran una receta exitosa y que fuera coherente con nuestra realidad social y personal.

Tomates Felices- Agroterapia mediante facilitación  - Producción artesanal de mermelada de tomate verde

Tomates Felices- Agroterapia mediante facilitación - Producción artesanal de mermelada de tomate verde

Agroterapia como herramienta de cambio

Llegar al modelo "Tomates Felices" tuvo una motivación concreta: aprovechar los recursos materiales y personales de los que se dispusiera.

Las huertas de nuestro entorno están en muchos casos abandonadas. Siempre hay alguna persona que a título particular está dispuesta a ceder su huerta para un proyecto social como este. En estas circunstancias hicimos una búsqueda de un terreno que cumpliera los requisitos mínimos para desarrollar nuestro proyecto. Y lo encontramos.

Francisco, el dueño de nuestra huerta, nos cedió el uso de la misma sin ningún problema y a partir de ahí comenzamos a planificar y desarrollar la idea en más profundidad.

Desde el primer momento detectamos que las características propias del cultivo de una huerta podrían ir en la línea de los objetivos que queríamos cumplir. Trabajo al aire libre, en contacto con la naturaleza. Con una actividad física moderada, con la que entrenar la psicomotricidad fina y la gruesa. Desarrollando tareas que poco a poco van "creciendo" y que terminan en un resultado tangible: un fruto, una hortaliza. Pero esto fue sólo en la fase de planificación.

Después, en el día a día, comprobamos otros beneficios que se incorporaban a nuestro proyecto. La huerta se convirtió en punto de encuentro de amigos y amigas, de personas que querían conocernos y ver qué hacíamos. Esto incidía positivamente en la socialización y desestigmatización.

El grupo también se convirtió en pieza fundamental y aportó nuevas soluciones a objetivos que estaban definidos sobre un papel. El trabajo en equipo fluyó de forma natural desde el primer día. Compartir tareas, haciendo cada persona lo que mejor se le daba. Las terapias grupales se generaban de forma espontánea, mientras se recogían berenjenas o se sembraban lechugas.

Hace diez meses comenzamos con una huerta en desuso desde hacía años y ahora tenemos un grupo de personas preparadas para los retos que queremos afrontar durante el próximo año. Sembrando más y haciéndolo mejor. Consiguiendo mejores productos y haciéndolos llegar a todas aquellas personas que quieran probarlos.

Sembrando habas

Guía de Agroterapia mediante Facilitación

Actualmente tenemos en marcha una campaña de crowdfunding en la plataforma Goteo.org. Si alcanzamos el mínimo de financiación que nos hemos propuesto, durante el año 2017 crearemos una breve "Guía de Agroterapia mediante Facilitación" que publicaremos en nuestra página de retornos colectivos. Será una primera versión dónde plasmemos los aprendizajes y experiencias de estos dos años de trabajo en Tomates Felices.

¿Quieres saber más sobre agroterapia y nuestras experiencias en este ámbito?

En nuestro blog hablaremos regularmente de temas como este.

Tomates Felices - Construcción bancal experimentación

Notas sobre salud mental e inclusión laboral

Tomates Felices No Comments

Tras un intenso mes de octubre, en Tomates Felices afrontamos noviembre con bastantes retos. El primero es el de retomar la publicación periódica de artículos que hablen de nuestro proyecto, de nuestras actividades y novedades. También escribiremossobre otros proyectos que tengan objetivos en común con los nuestros, artículos sobre noticias de salud mental e inclusión laboral, y en general, todo aquello que por algún motivo nos parezca interesante compartir.

En esta ocasión os dejamos algunas notas sobre salud mental e inclusión laboral. Esperamos os parezcan interesantes:

Seguiremos la próxima semana con nuevos contenidos. Os deseamos feliz fin de semana 🙂

¿Quieres más información como esta?

Hablaremos regularmente de Salud Mental e Inclusión Laboral: los propósitos de Tomates Felices

Tomates Felices - 10 de octubre, dia mundial de la salud mental

Octubre, mes Mundial de la Salud Mental

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"Soy como tú, aunque aún no lo sepas". Este ha sido el lema que ha encabezado las diferentes celebraciones y actividades que han tenido lugar durante el mes de octubre con motivo de la conmemoración del día mundial de la Salud Mental, el 10 de octubre.

10 de octubre, día mundial de la salud mental

Además de las múltiples mesas de información y recogida de firmas que se desplegaron por toda Andalucía, el 5 de octubre todas las asociaciones de salud mental de Andalucía se congregaron delante del Parlamento y el domingo 9 de octubre se llevó a cabo una marcha por las calles de Madrid para reclamar derechos, oportunidades y un trato más justo en nuestra sociedad. 

Este mes ha sido muy especial para Tomates Felices. La primera semana, en medio de multitud de actividades relacionadas con esta festividad que pretende dar visibilidad a nuestro colectivo, tuvimos la maravillosa experiencia de recoger el reconocimiento que FEAFES Andalucía nos otorgó. Fue una jornada con emociones a flor de piel; con besos, abrazos, palabras y miradas que nos recargaron de energía para afrontar otro año más de trabajo.

Grabación del programa Solidarios

Grabación del programa Solidarios

El día 7 se emitió el programa Solidarios de Andalucía Televisión, el cual incluía un reportaje sobre nuestro proyecto. La experiencia de la grabación  fue muy enriquecedora porque pudimos verbalizar y dar a conocer nuestra labor y cómo una jornada normal de trabajo es un granito de arena más para alcanzar nuestros objetivos.

Novedades de Tomates Felices

Durante este mes también hemos abierto un perfil en la tienda online Luraki. En los próximos meses habilitaremos la venta online, para que cualquier persona pueda disfrutar de nuestras hortalizas. Por el momento puedes visitar alguno de nuestros puntos de venta o conocer nuestros productos con los que podrás decir #HoyComoFeliz.

Ahora que la huerta nos deja un poco más de tiempo para la planificación y las gestiones, estamos dando los primeros pasos para hacer el proyecto un poco más grande. Estamos cerrando acuerdos con particulares y administraciones para que colaboren con el proyecto cediendo terreros, locales y materiales necesarios para ampliar y mejorar los cultivos.

Continuamos en nuestra huerta

Además, el mes también ha servido para ir retirando los cultivos del pasado verano y comenzar con las hortalizas y verduras de otoño. Espinacas, habas, acelgas, zanahorias y rábanos llenarán nuestra tierra de nuevo.

Sembrando habas

También hemos construido un pequeño bancal, para experimentar con esta forma de cultivar y aprender un poco más de este apasionante mundo de la agricultura.

Noviembre se nos plantea lleno de nuevos retos, sorpresas y tareas. Todo eso y más os iremos contando regularmente en nuestro blog.

¿Te interesa saber más sobre salud mental?

Cada día intentamos aprender un poco de nuestra experiencia y queremos compartirla desde aquí

Tomates Felices - Reconocimiento de FEAFES Andalucía a Tomates Felices

Reconocimiento de FEAFES Andalucía a Tomates Felices

Tomates Felices one comments

Con estos premios la Federación Andaluza de Familiares y personas con Enfermedad Mental (FEAFES Andalucía) reconoce la labor de personas e instituciones que han ayudado a mejorar la calidad de vida de las personas con problemas de salud mental y sus amigos y familiares o que han destacado de forma relevante en la lucha en favor de la Salud Mental.

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Para este proyecto, que está dando sus primeros pasos y está buscando su lugar en el trabajo que centenares de personas dedican a la inclusión de las personas con enfermedad mental, es un gran empuje de ánimo y motivación.

Como siempre ocurre, lo mejor lo ofrecen las personas, y en los momentos posteriores a la gala pudimos comprobar como decenas de personas se nos acercaban a felicitarnos, a preguntarnos por nuestros tomates y a mostrar interés por este trabajo que vamos realizando desde marzo.

Lo curioso es que nuestro día a día, que parece simple y humilde, visto en perspectiva y para ojos ajenos es un gran trabajo, con potencial y con una visión nueva dentro del mundo de la Salud Mental.

Después de esta jornada de intensas emociones, de agradecimientos infinitos y de ser un poquito más felices, sólo nos queda decir que nos queda mucho trabajo por delante. Que mañana se presentarán nuevos retos y que debemos estar preparados para superarlos.

tomates-felices-premio-reconocimiento-feafes-andalucia

Gracias a las personas que dan forma y esencia a Tomates Felices: Pilar, Marily, Antonio Olivo , Gracia, Maruja, Tasio, Antonio Domínguez y Antonio Manuel Guerrero.

¿Sabes en lo que estamos trabajando?

Tomates Felices crece día a día, está atento a todas las novedades 🙂

Notas sobre salud mental e inclusión laboral - 5 de mayo

Notas sobre salud mental e inclusión laboral

Tomates Felices No Comments

Hemos iniciado el segundo mes de formación y aprendizaje con las personas participantes en esta primera etapa de Tomates Felices. Cada día se va percibiendo la transformación que está sufriendo nuestra huerta de "La Represa" y poco a poco nuestras lechugas, cebollas, berenjenas y pimientos van creciendo; a la espera de que las acompañen pepinos, calabacines y calabazas, habichuelas y, por supuesto, tomates :).

Notas sobre salud mental e inclusión laboral - 5 de mayo

Para seguir con nuestras publicaciones sobre Salud Mental e Inclusión Laboral, os dejamos hoy esta pequeña selección:

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Hablaremos regularmente de Salud Mental e Inclusión Laboral: los propósitos de Tomates Felices

Las zonas rurales como impulsoras de salud

Pilar Gil No Comments

¡Qué suerte tienes de vivir en un pueblo! Esta afirmación, que servidora comparte y se dice a sí misma cada día, sale muchas veces de la boca de quienes no tienen esa posibilidad. Y es que la vida en un entorno rural es mucho más llevadera, más amable. En lineas generales, se dice que la calidad de vida (bienestar físico, material, social y emocional) es mucho mayor para quienes vivimos en los pueblos.

Se me ocurren varias cosas positivas de esta vida entre montes: el contacto directo con la naturaleza, respirar aire puro, poder disfrutar de un paseo en silencio, son cosas que están ahí, formando parte del día a día de los que disfrutamos del entorno rural. Y cuyos beneficios físicos y psicológicos son tan unánimemente reconocidos como incalculables.

Las zonas rurales como impulsoras de salud - Tomates Felices

Foto de pexles.com

El sentido de pertenencia a la comunidad es algo muy marcado, ­en un pueblo nos conocemos todos­, y hace que incluso en la soledad de tu casa, sepas que, si lo necesitas, tus vecinos están ahí cerquita dispuestos a ayudarte. Esto se traduce también en una mejora en la calidad de las relaciones, en un poder compartir diariamente experiencias de una forma natural y cercana.

La vida se torna sencilla, eres capaz de sentir el valor de lo tradicional, de las pequeñas cosas. Todo va más despacio, a una velocidad más humana podríamos decir.

 

La salud y el entorno

Más allá de la mera opinión, parece estar suficientemente probado que el medio en el que se vive determina en buena medida el modo en que vivimos. Contando con la influencia que puedan ejercer los diferentes hábitos de vida, la calidad en la alimentación, etc, hay estudios que indican que, en lineas generales, la auto-percepción de salud, el apoyo social y familiar son superiores en el medio rural y la frecuencia en las visitas a consultas médicas menor.

¿Quiere decir todo esto que las personas que vivimos en los pueblos no sufrimos en algún momento un mal día, un episodio de estrés, una tristeza inesperada? Por supuesto que no. La diferencia está en la calidad de las oportunidades para gestionar estos momentos de crisis, que en un pueblo pasan por algo tan básico como salir y practicar alguna actividad al aire libre, ir a la asociación de vecinos a pasar la tarde, mirar al cielo y ver descolgarse las estrellas...

Para las personas con enfermedad mental la vida rural puede resultar un bálsamo que atenúe los síntomas de la enfermedad. La bibliografía especializada nos recuerda que los estilos de vida están estrechamente vinculados con la génesis de la enfermedad y con la evolución de la misma. Este es el caso del modelo de vulnerabilidad, probablemente el modelo explicativo de los trastornos mentales crónicos más aceptado por los profesionales que trabajan en el campo de la rehabilitación psicosocial y la salud mental.

En este modelo se alude a la incidencia de factores sociales y físico-ecológicos en el origen y la causalidad de los trastornos mentales. Tomar conciencia de esta realidad, tiene que ver tanto con la mejor y más aguda comprensión de las problemáticas psiquiátricas, como con darse cuenta de que influye en las posibilidades de rehabilitación psicosocial de las personas que las padecen.

Partiendo de la convicción de que en el ámbito de la enfermedad mental son necesarios tratamientos integrales, más allá de la hegemonía de los tratamientos farmacológicos. Y teniendo en cuenta que la enfermedad mental brota en gran medida de la interacción de la persona enferma con su entorno, vamos a proponer el que para nosotros es el mejor entorno posible. Esta es la filosofía que nos impulsa a poner en marcha Tomates Felices, un proyecto que parte de la vida en zonas rurales como impulsoras de salud y de oportunidades de trabajo para las personas con enfermedad mental.

¿Te gustaría conocer más factores que influyen en la salud mental de las personas?

En nuestro blog hablaremos regularmente de temas como este.

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